El hombre es Capaz de Dios (Capax Dei).

Nuestro destino y valor está marcado íntimamente por lo que somos, por nuestra finalidad en este mundo y esta historia. Nacidos de Dios por un acto libérrimo y amoroso, nos encontramos condicionados por nuestro doble origen: La Nada y la PALABRA DE DIOS. Ser hombre quiere decir venir de Dios e ir hacia Dios, y aunque Dios siempre será un misterio para el hombre, al modo humano podemos afirmar que nos ha creado a partir de un desbordamiento de su amor, queriendo compartir su alegría infinita con nosotros, que somos creaturas de su amor.

Es aquí cuando se hace indispensable la pregunta: Si Dios nos ha hecho para sí, y nuestro corazón no estará tranquilo hasta que descanse en Él[1] ¿somos capaces de conocer y amar un misterio tan grande como es Dios?

Para responder dicha cuestión es indispensable marcar la diferencia entre dos clases de comprender el misterio:

MISTERIO GNOSEOLÓGICO                              MISTERIO ONTOLÓGICO           

Un misterio gnoseológico se caracteriza porque, aunque sea muy complicado, una vez resuelto se ha agotado su novedad y ocultamiento, es como las verdades que razonamos y que vamos haciendo nuestras a lo largo de la vida por nuestra capacidad intelectual, por nuestra actividad pensante.

En cambio, un misterio ontológico se caracteriza porque siempre, por más esfuerzo racional que presentemos, permanecerá oculta  la riqueza y el valor más elevado del misterio que supera nuestra capacidad intelectual. Ante dicho misterio conviene la actitud de reverencia y sólo se puede desentrañar a partir de la relación. Ejemplo de esto es cada persona, Dios, nosotros en cuanto a autoconocimiento.

El hombre es esa clase de misterio que se enriquece y manifiesta en la relación, tanto con otros misterios a la par de su ser, como con el Misterio más grande que es su creador. Sí afirmamos que el hombre verdaderamente es Capaz de Dios lo hacemos en base a las capacidades espirituales que posee para dicha relación con el misterio. Estas capacidades son tres: Inteligencia, Voluntad y Libertad, las tres hacen posible la relación, ya que el ser humano es por naturaleza apertura, disponibilidad.

Ser Capax Dei, en el hombre, se caracteriza por conocer lo que quiere (Inteligencia), desear lo que quiere (Voluntad) y poder realizar lo que quiere (Libertad); cuando una de estas capacidades queda blocada, el acto libre de respuesta a Dios no existe. Es por ello que tantas veces nos es difícil creer, vivir nuestro cristianismo alegremente, porque, o nos sentido forzados, o no comprendemos ni queremos lo que se nos propone de parte de Dios.

Por naturaleza deseamos a Dios, lo buscamos, y a ello llamamos Religión. El hombre es plenamente él mismo cuando ha encontrado a Dios.

Conclusión: El hombre es capaz de Dios en la medida en la cual el creador ha impregnado su imagen y semejanza en su creatura. Esta Imagen y semejanza corresponden con las cuatro cualidades que nos hacen diferentes al resto de la creación: Inteligencia, Voluntad, Libertad y Relación. Por ello el desarrollo pleno y total de todo ser humano consiste en conocer y amar a Dios y llevar a feliz término este deseo de relacionarse con el MISTERIO DIVINO.

Terminamos este apartado de la capacidad humana de Dios con las vías de acceso al conocimiento divino de parte del hombre. Primero que nada debemos afirmar que es posible conocer la existencia de Dios a través de la Razón, que nuestros conceptos acerca de él son limitados y que igualmente es posible negar su existencia con la inteligencia, porque “la existencia de Dios no es evidente”.

De Dios es más lo que no sabemos que lo que sabemos (Santo Tomas de Aquino), sin embargo las vías de acceso para la deducción de la existencia de Dios son esencialmente dos: La Creación y el Hombre.

La creación nos habla de orden, de armonía, de perfección y de caducidad. Este orden y perfección no se pueden atribuir a la sola naturaleza, ya que ella misma también perece y se desgasta. Por lo tanto descubrimos una inteligencia superior y creadora, a la cual llamamos con propiedad Dios.

El ser humano se presenta como el signo más excelso y elevado de la creación, sus capacidades intelectuales y espirituales reclaman un sentido de trascendencia en el hombre; y sin embargo nadie se ha dado la vida a sí mismo ni es dueño y señor absoluto de su historia. Por ello concluimos que el ser humano es la creatura más grandiosa querida por una inteligencia y un poder trascendental, al cual llamamos con propiedad Dios.


[1] San Agustín Confesiones 1,1,1

9 respuestas a «El hombre es Capaz de Dios (Capax Dei).»

  1. El contenido de este artículo es profundo y revelador, pues en realidad el ser humano es ese signo excelso y elevado de la creación, dotado de capacidades tan exquisitas como la voluntad, la inteligencia, la libertad y la relación, sin embargo, podemos plantear una cuestión: ¿qué tan consciente es el ser humano de sus propias capacidades? ¿cómo las desarrolla y aplica en su vida? ¿qué tanto las conoce y acepta? ¿cómo las practica?

    Platón en su obra «La Republica» habla sobre la ignorancia y la falta de conocimiento como fuente del mal. ¿cuánto ignoramos del propio hombre y de las capacidades que en sí encierra? ¿hasta dónde el hombre puede ser precursor de un mundo donde impere la bondad más que la maldad?

    En conclusión, es el hombre para sí mismo un misterio, el cual es posible escudriñar, más poco probable de agotar.

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  2. Avatar de Bertha Vázquez Benítez
    Bertha Vázquez Benítez

    BERTHA VÁZQUEZ BENÍTEZ

    El hombre tiene la capacidad de abrirse a Dios, de buscarlo, de ofrecerle una respuesta en libertad. Es capaz de conocerse,poseerse y darse libremente, de entrar en comunión con otras personas. Por su inteligencia el hombre es capaz de profundizar y conocer mejor. Por su voluntad es capaz de de moverse hacia la verdad que la inteligencia le presenta. La libertad se finca en ambas facultades. El hombre ocupa un lugar único en la creación por lo tanto es capaz de conocer y de amar a su Creador, sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y amo, en la vida de Dios.

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  3. Avatar de María Elena González Preciado
    María Elena González Preciado

    El Hombre es capaz de Dios pero por pura gracia suya, esa apertura y trascendencia del hombre hacia Dios es por estar creado a su imagen y semejanza de Dios. Y en ese reconocimiento del misterio como realidad, el hombre se queda admirado, inquieto, solitario, religioso y es capaz de conocer el profundo sentido de su vida, al sentirse el mismo en armonía con lo que lo rodea, etc..

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    1. Avatar de Berenice Mascorro Contreras
      Berenice Mascorro Contreras

      Es verdad hna. que es por pura gracia, pero el hombre en su libertad ya no quiere esa gracia hoy en día aún existe gente que lo busca, pero son más los que lo han dejado de buscar y aquí es donde entramos como teólogos ya que nos toca anunciar y explicar tantos temas que hoy alejan de Dios, ya son pocos los que hablan de parte de Dios

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  4. Este texto me hace pensar en lo profundo que es el ser humano: somos creados por Dios y para Él. Nuestra identidad está marcada por un origen divino y un destino eterno, lo que nos llama a conocer y amar a Dios. Sin embargo, el texto plantea algo importante: aunque podemos acercarnos a Dios con la razón, Él siempre será un misterio que no podemos comprender completamente solo con la mente. La verdadera relación con Dios se da en el corazón, a través de nuestras capacidades de inteligencia, voluntad y libertad.

    Es interesante cómo nos recuerda que, por naturaleza, deseamos a Dios, y esa búsqueda de Él es lo que da sentido a nuestra vida. Somos «capaces de Dios» porque Él nos hizo a su imagen, y el propósito de nuestra vida es conocerlo y amarlo. Este texto también me hace reflexionar sobre cómo, aunque podemos intuir a Dios en la creación y en el ser humano, nunca podremos comprenderlo por completo. Esto nos invita a acercarnos a Él con humildad y reverencia, sabiendo que siempre hay algo más por descubrir.

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    1. Concuerdo contigo, Abi; podemos encerrarnos solo en lo que podemos comprender por medio de nuestra razón, no obstante, la fe nos permite trascender la frontera de nuestra razón y nos lanza hacia el misterio de Dios, para algunos sin modo alguno de comprobación, más para otros nos marca la experiencia viva de un Dios que ha entrado en la propia historia del hombre.

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  5. Avatar de Berenice Mascorro Contreras
    Berenice Mascorro Contreras

    Primeramente el hombre es capaz de Dios, nos refiere el (catecismo de la iglesia católica en
    el capítulo 1) ya que en (heb 1,11) dice que la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción
    de lo que no se ve; Auditus fidei, es más importante escuchar que ver, de esa forma Dis nos capacita para ser capaces de él…

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  6. Avatar de Maria de los Angeles Pascual Aquino
    Maria de los Angeles Pascual Aquino

    El ser humano es capaz de amar a Dios, porque se dice que nadie a visto nunca a Dios, es cierto, pero Dios se percibe a través de toda la creación y también en nuestra propia historia de salvación, de esa manera Dios se comunica con el hombre y el hombre abierto al amor de Dios le responde también desde su propia vida.

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  7. Avatar de Omar Silva Aguilar
    Omar Silva Aguilar

    El concepto de Capax Dei, que se traduce como «capaz de Dios», nos indica la capacidad que tenemos de recibir y acoger la presencia de Dios en nuestra vida. Nosotros al ser obra de Dios tenemos desde el inicio ese deseo de trascender, de alcanzar la plenitud en el mismo Dios.

    La capacidad de recibir a Dios no es algo que como seres humanos podamos desarrollar por nosotros mismos; es un don que se nos otorga a través de la gracia, y a lo largo de la vida, en la medida en que nos vamos abriendo a la acción divina, se convierte en un misterio de encuentro y eso nos transforma. El hombre al tener una naturaleza humana y espiritual podemos recibir a Dios y vivir en comunión con él. Capax Dei nos recuerda de que la vida tiene un propósito trascendente: ser un vehículo para la presencia divina a la cual todos podemos acceder por ser parte del plan salvífico de Dios.

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